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martes, 2 de julio de 2013

Comparación de políticas de desarrollo: Irlanda, Corea del Sur, Finlandia y Costa Rica

Los invito a leer el artículo que me publican en la Revista Académica Rupturas, compara con las limitaciones del caso las políticas de desarrollo de varios países para obtener lecciones aprendidas para nuestro país, los invito cordialmente., ver el link abajo.

http://investiga.uned.ac.cr/rupturas/index.php/vol-3-num-1/95-comparacion-de-politicas-de-desarrollo

Comparación de políticas de  desarrollo: Irlanda, Corea del Sur, Finlandia y Costa Rica
 
RESUMEN ABSTRACT

El artículo compara, en ciertos aspectos, el desarrollo que ha tenido Finlandia, Corea del Sur e Irlanda con el de Costa Rica. Se parte de la situación existente en la década de 1960, se muestra las políticas aplicadas por cada país en el contexto de sus modelos y se establece la situación actual de estos países. Finalmente, se definen algunas lecciones aprendidas por las naciones, producto de los logros y retos planteados a raíz del desarrollo.

lunes, 17 de diciembre de 2012


Orientaciones  para no caer en el abismo en Costa Rica

 
Dr. Roberto Jiménez Gómez, economista, robertojg@ice.co.cr

Costa Rica está mostrando un deterioro brutal en todos los ámbitos de la vida nacional.  El modelo de crecimiento hacia afuera ha sido insuficiente y las políticas adoptadas han favorecido a algunos y han llevado a que el país tenga un proceso constante de aumento de la inequidad social.  América Latina es la región con peor distribución del ingreso en el mundo y el único país que sigue empeorando esa distribución es Costa Rica, si esto continúa, pronto países que lo mirábamos atrás nos estarán pasando adelante.

 En el país se debe meditar y concertar el camino futuro que se seguirá.  Las decisiones interesadas por los tratados de libre comercio, sin políticas industriales y administración efectiva de los tratados deben cesar.  De igual forma, la inversión extranjera es relevante, pero las políticas para promover las MIPYMES que dan la mayoría del empleo (98%), debe formar parte de una agenda nacional de consenso.

Ante el reto que la sociedad costarricense tiene, se desea hacer patente la necesidad de sumar, de construir y de dialogar sinceramente para lograr acuerdos, si no es así, el futuro será cada vez más difícil. 

Dentro de los principios orientadores de una propuesta de política por Costa Rica están las siguientes:

1.    Una economía al servicio del desarrollo humano, la creación y desarrollo de capacidades a las personas sin ninguna discriminación.

2.    Un sistema económico que promueve las oportunidades al emprendimiento, el trabajo digno, la equidad, mediante un sector privado relevante con la participación activa del Estado en actividades estratégicas y la aplicación de políticas de desarrollo.

3.    Se debe promover un sistema tributario progresivo y justo como medio para que el sistema económico pueda desarrollar políticas de desarrollo y redistribuir el ingreso en la sociedad.

4.    Las actividades económicas se deben desarrollar en un marco de desarrollo sostenible, respeto a las culturas y la búsqueda de acuerdos para el aprovechamiento de los recursos naturales y el ambiente para bien de la colectividad presente y futura.

5.    Se debe preferir políticas públicas que permitan el desarrollo integral de la persona y regiones, la creación de capacidades para el trabajo, el emprendimiento, la cultura y el empoderamiento de los diversos sectores y regiones de la sociedad.

6.    El Estado, organizaciones sociales y la empresa privada deben trabajar conjuntamente para construir una competitividad sistémica, basada en el talento humano, una mejor infraestructura, gestión eficiente de los trámites, la protección del ambiente y el respeto a la dignidad y derecho de los trabajadores.

Caminos que busquen opciones que tiendan a dejar de lado estas orientaciones toparan con problemas, no permitirá la equidad, la sostenibilidad y tenderán a dar prioridad al crecimiento y no al desarrollo.  El tiempo pasa y el deterioro continuo, actuemos, el tiempo se acaba.

miércoles, 4 de julio de 2012


Lecciones aprendidas para emprender el desarrollo de Costa Rica

Dr. Roberto Jiménez Gómez, economista, robertojg@racsa.co.cr, investigador CICDE-UNED

Costa Rica ha llevado a cabo un proceso constante de apertura económica por medio de la disminución de aranceles y de promoción de exportaciones.  El modelo que hasta hoy ha constituido la base del crecimiento económico del país, pese a que ha generado ciertos aspectos positivos, no ha posibilitado una adecuada integración hacia atrás y delante de los procesos productivos (encadenamientos), la generación de empleos no ha sido suficiente en cantidad ni calidad y, por otra parte, han predominado las explotaciones de escala e interacciones con otros sectores que no han contribuido a una mejor distribución del ingreso.

Como lo indica el Estado de la Nación (2009), en el país se dan dos economías. La Nueva Economía sustentada en el sector externo: exportaciones agrícolas, empresas industriales de capital extranjero que operan bajo el régimen de zona franca y el sector servicios (call centers, programas computacionales, turismo, diseño de productos, entre otros).  Y por otra parte, la Vieja Economía, sustentada en actividades agrícolas para el mercado interno, exportaciones agrícolas tradicionales, la industria tradicional, comercio y otros servicios.

Las políticas públicas y el fortalecimiento institucional de los últimos años se han orientado hacia los sectores dinámicos, como las exportaciones no tradicionales, el turismo y el sector financiero, mientras que las políticas sectoriales dirigidas hacia los sectores productivos tradicionales se han debilitado o abandonado, y las tendientes a promover la pequeña y mediana empresa no han logrado desplegarse para convertirse en una nueva política industrial. (Estado de la Nación, 2009, p. 321)

Las características que ha tenido el modelo de crecimiento económico aplicado en los últimos 30 años son: ha profundizado la desigualdad social, no ha generado oportunidades a las regiones y a las micros, pequeña y mediana empresa, los empleos son reducidos no siendo en la mayoría de casos calificados, no llevando a una verdadera reconversión productiva basada en la innovación tecnológica que de ventaja competitiva.

Debemos recordar el enfoque de desarrollo como libertad de Sen (2000), el cual no toma como base la renta, sino las capacidades que poseen los individuos para transformar esa renta en aquello que creen necesario para llevar la vida que deseen.  Parte del hecho de que el individuo debe ser considerado como un motor de generación y cambio de desarrollo y justicia social; ejercido este derecho a través de la posibilidad de debatir en una sociedad.   Esta perspectiva enfatiza que el crecimiento económico es importante, pero no sólo en la cantidad, si no en la calidad; es decir, sus características para propiciar buena distribución y mejores condiciones de vida a las personas.  El desarrollo se analiza y se entiende en términos de las personas; en donde surgen cuatro pilares fundamentales: igualdad, sostenibilidad, productividad y empoderamiento.

Con base en un estudio realizado para varios países de desarrollo reciente en el CICDE-UNED  obtuvimos algunas lecciones aprendidas que son claves para la puesta en marcha del modelo de desarrollo alternativo para Costa Rica.  Algunas de las variables claves sobre las cuales se debe de incidir son las siguientes:

La educación:

Los países que han logrado más éxito en su proceso de desarrollo han tenido como prioridad la educación de su población, iniciando de forma temprana con una alta cobertura de educación primaria de buena calidad, aumentado paulatinamente en la educación secundaria, para luego desarrollar la educación técnica, con universidades e institutos tecnológicos de alto nivel y rigor científico. 

La formación científica y tecnológica:

Los procesos de educación han tenido como énfasis el contar con profesionales calificados en las áreas de mayor demanda, ligados a las ingenierías, informática y desarrollo empresarial.  Se ha dado énfasis en el desarrollo de la ciencia y la tecnología.

La innovación, investigación y desarrollo:

Los procesos de educación y formación científico tecnológico han estado complementados con una fuerte inversión en innovación y desarrollo como fuente de ventaja competitiva de las empresas.  Se establecen vínculos entre las empresas y los centros de investigación de las universidades con respaldo del Estado y la iniciativa privada.

Políticas públicas proactivas con visión de largo plazo:

El desarrollo se planea, se piensa en el largo plazo de forma estratégica y se formulan planes con políticas que buscan incidir sobre los factores claves para lograr obtener los resultados buscados.  Hay una construcción activa del futuro a partir de las políticas públicas que complementan el accionar del sector privado.

Estabilidad macroeconómica:

Los países para poder pensar en el mediano y largo plazo deben de tener estabilidad en sus variables macroeconómicas del sector externo y las finanzas públicas, deben tener una inflación moderada, con crecimiento económico.  En general debe existir un buen clima para la inversión, disminuyendo al máximo los riesgos e incertidumbres a los proyectos de inversión.

Apertura comercial regulada y bajo objetivos nacionales:

Las naciones que han logrado desarrollo reciente, no han abierto de forma unilateral sus fronteras a los productos externos.  Incluso han sido cuidadosos en la apertura incumpliendo comúnmente convenios y acuerdos, con el fin de salvaguardar la producción o sectores productivos del país.  En ese sentido la apertura comercial debe estar en función del interés nacional y no al contrario.


El decidir en qué productos o sectores el país tiene más potencial en un horizonte de largo plazo es fundamental.  Los esfuerzos en educación, infraestructura, investigación y desarrollo, financiamiento entre otros aspectos deberán asignarse a la propuesta productiva que el país considera es la más beneficiosa para lograr un mayor desarrollo.  Criterios como la dotación de recursos humanos y naturales, las expectativas futuras del sector o producto, son parte de los aspectos a considerar.

Decidir y actuar de forma efectiva en tiempo prudencial:

Además de planear a largo plazo, el decidir y actuar de forma oportuna y con alta efectividad es vital para tener éxito.  Se pueden escoger los sectores y la estrategia correcta, pero si el tiempo de ejecución no se hace en los tiempos requeridos y de la forma que se requiere los resultados no necesariamente serán los esperados.  Oportunidad y efectividad de las políticas son factores claves.

La historia, la cultura y la identidad cuentan:


Hay aspectos históricos, culturales que inciden en la forma cómo los ciudadanos y la sociedad en su conjunto asumen los retos del desarrollo.  Una historia difícil, con relevantes retos y sacrificios para el colectivo social, crean sentido de compromiso y trabajo para salir adelante.  La identidad de la población con un conjunto de aspectos étnicos, religiosos o de costumbres en un espacio geográfico ha sido relevante para el éxito de los planes de desarrollo de diferentes países.


Una organización institucional para apoyar las empresas, la educación, las inversiones y el posicionamiento del país según el modelo elegido:


Los países que más éxito han tenido en tiempos recientes para transformar sus estructuras productivas han apoyado a las empresas mediante: organizaciones públicas o mixtas, la formación, el fomento selectivo de la inversión extranjera y el posicionamiento del país en los sectores que se han definido como claves.



Para poder lograr tener planes de largo plazo, implementar políticas proactivas suficientes y oportunas y generar toda la energía y voluntad que se requieren, es necesario lograr tener consensos básicos entre los sectores políticos, sociales, económicos y en general la sociedad en su conjunto.  No se está pensando en acuerdos específicos, más bien, son los grandes ejes de un modelo de desarrollo.  Deben de acordarse los fundamentos de los fines y medios para llegar al lugar en donde todos y todas se sientan bien.

Los retos planteados son muy grandes, pero si estudiamos el pasado, encontraremos que de un país descalzo y con grandes limitaciones, Costa Rica pudo crear un país prospero en la segunda mitad del siglo XX, iluminémonos del empeño, ilusión, trabajo y honestidad de nuestros antepasados, no seamos miopes, construyamos consensos básicos, esa es la primera y más grande tarea.

martes, 15 de mayo de 2012


¿Por qué pensar en los agricultores?

Dr. Roberto Jiménez Gómez, economista, robertojg@racsa.co.cr

Mientras los países desarrollados han analizado y llegado a la conclusión de que su sector agropecuario es muy importante para sus sociedades presentes y futuras, la mayoría de países en desarrollo incluida Costa Rica, en cerca de 25 años se han olvidado del sector.  Desde hace muchos años no hemos impulsado políticas públicas a favor del agro costarricense.

Las políticas para el sector agropecuario se han caracterizado por:

a.     Una falta de gestión integral de políticas, que permita que las acciones o políticas de una institución o sector se complementen con las de otros, no se aplican políticas con sinergias.

b.     La asignación de recursos y el debilitamiento institucional de las organizaciones ligadas al sector agropecuario tradicional han sido la constante.

c.      Hay una falta de inversión en investigación y desarrollo, mientras que el agro en los países desarrollados son sujetos de la innovación tecnológica, aquí se tiende a pensar que todos los agricultores andan en nuestras lindas carretas típicas.

d.     La infraestructura para el agro no ha sido prioridad, al productor le cuesta transportar y gestionar sus procesos productivos por malos caminos y red vial, entre otra infraestructura.

e.     Las formas cómo se realizaba la comercialización de productos básicos desapareció.  Del CNP solo queda el nombre, mientras que algunas televisoras, la iglesia y ciudadanos con cariño por el agro, intentan vender los excedentes de frijoles, las transnacionales de supermercados miran dónde pueden comprar más barato en el mundo, para aumentar sus márgenes de ganancia, mientras que el precio que pagamos es el mismo.

f.       El crédito para el desarrollo del agro no llega a los más pequeños y necesitados soñadores del agro.

g.     Se ha favorecido la producción para exportar, el monocultivo que concentra el ingreso y daña el ambiente.



Con los datos estadísticos en la Economía se pueden tomar decisiones incorrectas o bien justificar políticas sin meditar sus implicaciones, con el fin de favorecer a unos e implícitamente afectar a otros.  Eso ocurre con el sector agropecuario, éste como porcentaje del PIB ha ido disminuyendo, y para algunos es irrelevante para el futuro del país.  No obstante hay razones para pensar en el agro costarricense y el agricultor del siglo XXI, veamos el por qué:

1.    Las sociedades más desarrolladas, seguras y sostenibles logran un buen balance entre la población que vive en el campo y en las ciudades.  Actividades productivas en el medio rural viables, rentables, que apliquen la innovación tecnológica y sostenibles, permiten mejor calidad de vida a las personas, evitando las migraciones a las ciudades.

2.    Producir los que una sociedad se come es un seguro contra riesgos como: aumentos significativos de precios, desabastecimiento internacional por bajas en la producción, desastres naturales y los efectos potenciales del cambio climático.

3.    Lograr producir con tecnologías limpias y apropiadas permiten proteger el ambiente, generar empleos más calificados y asegurar la salud de los consumidores.

4.    Las divisas que se tienen que utilizar para importar productos alimenticios y del agro pueden invertirse en la gestión tecnológica, buscando tener en diferentes sectores productivos mejores proceso de producción.

5.    Aprovecha los recursos naturales, mano de obra y fortalece la cultura nacional.

Me decía un defensor del agro costarricense que no existen en este país personas con más fe y esperanza que los agricultores.  Han sido olvidados, su producción depende de la naturaleza y la escaza o nula asesoría técnica estatal, si tienen una buena cosecha  los canales de comercialización por lo general están dominadas por especuladores, para colmo los consumidores no distinguen la calidad de sus productos.  Con todas esas limitaciones, el agricultor cada día se levanta pensando que esta vez tendrá una mejor cosecha y que la sociedad por fin valorará con justicia su esfuerzo persistente de todos los días. 

La patria se construyo con estos agricultores, la patria del futuro no debe abandonarlos, un agricultor del siglo XXI con conocimientos, con apoyo técnico y con nuevos canales de comercialización son parte del camino diferente que el país debe seguir. 

Que el agricultor costarricense coseche para todos productos, pero ante todo lo que más ha sembrado ha sido: espíritu de trabajo, perseverancia y ante todo optimismo y esperanza.


miércoles, 18 de enero de 2012

Estancamiento o retroceso del desarrollo de Costa Rica

Estancamiento o retroceso del desarrollo de Costa Rica

Dr. Roberto Jiménez Gómez, economista, robertojg@racsa.co.cr

¿Cuál ha sido la evolución de diferentes indicadores que miden el progreso y bienestar de la población y la economía nacional en el largo plazo?  ¿Hemos mejorado en términos absolutos y al compararnos con otros países?

Estos cuestionamientos son fundamentales para evaluar si el camino que el país ha seguido en los últimos 30 años ha sido el correcto, si requiere ajustes o bien cirugía mayor.  El país se encuentra con un nudo socio político que no permite tomar decisiones relevantes para hacer los ajustes y cambios de fondo; esto se debe, entre otras razones, a que no nos hemos puesto de acuerdo hacia dónde ir.

Un análisis realizado en el marco de un proyecto de investigación en el CICDE-UNED nos permite de forma preliminar indicar algunas consideraciones sobre las preguntas planteadas antes.

Tratemos de analizar algunas variables e indicadores para contestar parte de las preguntas planteadas:
a.       Ingreso Nacional bruto per capita (INB): Al comparar la evolución en 40 años del INB por persona,  con países como Corea del Sur, Irlanda, Finlandia, Chile y Brasil nos damos cuenta que estos países tenían a inicios de la década de 1960 valores muy cercanos.  No obstante, para el 2009, según el Banco Mundial, los valores de Irlanda y Finlandia eran más de 5 veces los de los países latinoamericanos, en donde Costa Rica tenía el valor más bajo de los tres de la región.  El valor del INB por persona de Corea del Sur era entre dos y tres veces mayor al de los países de América Latina.
b.      Indice de desarrollo humano (IDH): Países como Irlanda, Finlandia y Corea del Sur han mejorado significativamente, mientras que Chile la estrecha de Latinoamérica ocupa el puesto 44,  Costa Rica que estuvo cerca de ese país se aleja y ocupa el puesto 69 de los países estudiados. Pese a que seguimos teniendo algunos indicadores positivos en salud y sostenibilidad, otros como los ingresos, la desigualdad social y de género son negativos para el país.
c.       Indice de competitividad global: La posición global de Costa Rica esconde las grandes diferencias que hay en los componentes de este índice, veamos algunos los factores que lo determina: En la estabilidad macro el país tiene una pésima calificación, puesto 101.  En infraestructura el país obtiene una de sus peores ubicaciones, ocupa el puesto 82.  Otro factor mal evaluado es en cuanto la sofistificación del mercado financiero, al ocupar el puesto 79.  Llama la atención que en el factor preparación tecnológica el país se ubica en el puesto 62, no pudiendo plantear este aspecto como posible ventaja competitiva (educación superior ocupa el puesto 44), si es que el país aspira hacia la ruta de la economía del  conocimiento.
De la evolución de los países indicados se pueden deducir algunas conclusiones de interés:
a.       Pese a que parten de situaciones similares, Irlanda, Finlandia y Corea del Sur, aplicaron políticas públicas tendientes a transformar sus estructuras productivas, estableciendo con claridad su aspiración y objetivos a largo plazo.
b.      La educación, la ciencia y la tecnología fueron factores fundamentales que permitieron un reposicionamiento competitivo de esos países.  Costa Rica pese a que ha aprovechado la institucionalidad existente y el desarrollo humano de décadas anteriores, no le ha sido suficiente, dadas carencias relevantes en ámbitos ya indicados.  Chile y Brasil por su parte, siguen un patrón extractivo de los recursos naturales, sin mostrar cambios relevantes en su papel en la división internacional del trabajo, con menos voluntad en los últimos años, cuando los términos de intercambio de las materias primas han estado muy favorables.
c.        Acuerdos sociales y políticos en Irlanda y Finlandia permitieron aplicar políticas de largo plazo, con objetivos y visión estratégica de dónde querían tener el país.  En el caso de Corea del Sur y Chile regímenes no democráticos definieron el modelo económico y las políticas.

Un análisis de las políticas aplicadas por estos países y de sus resultados permite indicar que hay factores claves que determinan el éxito o no de la estrategia seguida. 
a.       La historia, cultura, las instituciones existentes tienen influencia sobre el camino a seguir y la efectividad de las acciones asumidas.
b.      La posibilidad de acuerdo social y la ejecución a largo plazo de las políticas con alta efectividad es una condición. 
c.       La apuesta a la educación, la innovación y la tecnología, sustentado en el desarrollo humano e instituciones capaces en todos los ámbitos, son requisitos básicos. 
d.      La capacidad de cambiar ante la adversidad, de rediseñar políticas y de ajustarlas para buscar el logro de los objetivos. 
e.      En todos los casos la desigualdad social generada ha sido un elemento negativo que se ha tenido que retomar, ya que en muchos casos ha puesto en peligro la sostenibilidad de las estrategias seguidas.

Costa Rica se muestra estancada en el mejor de los casos, se podría decir que en franco retroceso en la mayoría de sus indicadores.  Se requiere capacidad de diálogo, acuerdos básicos y definir un camino propio de largo plazo.  Pensar en el corto plazo y en la política de ras de suelo, nos hundirán en el retroceso en todos los campos, ya empezamos la caída.  Es fundamental un acuerdo nacional, basado en la participación proactiva y constructiva de los ciudadanos y organizaciones.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

La hora de la equidad y del desarrollo humano

La hora de la equidad y del desarrollo humano

Dr. Roberto Jiménez Gómez, economista, robertojg@racas.co.cr

Costa Rica logro desde la mitad del siglo XX un importante crecimiento económico, modernización, pero ante todo creación de oportunidades y ascenso social que permitió más equidad social y desarrollo humano.  Ese modelo fue basado en la sustitución de importaciones, modernización del agro, con una relevante participación del Estado y sus instituciones, para crear la infraestructura y proveer los servicios públicos que el país requería.

La crisis de los ochenta mostro las limitaciones del modelo asumido, la burocracia era alta y el Estado había asumido más de lo que debía.  Sin embargo, nadie puede cuestionar el aporte que las décadas previas dieron a la equidad, las oportunidades, el crecimiento y la creación de la institucionalidad nacional.  Pero ante todo su aporte fundamental fue al desarrollo humano.

El modelo que continuo fue hacia afuera, la promoción de las exportaciones y la disminución del papel del Estado en diversas áreas, en especial en la economía.  Los aspectos positivos de ese nuevo modelo fueron el crecimiento relevante de las exportaciones, la diversificación de la estructura productiva y destinos de exportación.  Se une a ello el aporte de la inversión extranjera directa, que ha venido a sumar en algunos casos empleos de calidad y encadenamientos productivos que pueden tener un papel positivo en el futuro, si se aplican políticas públicas proactivas.

Se han dado posiciones contrarios entre los promotores de estas diferentes visiones de desarrollo, lo cual no ha ayudado a plantear un modelo de desarrollo alternativo, congruente con lo que la sociedad costarricense requiere.  Diversas investigaciones y ahora el informe del Estado de la Nación muestran la necesidad de lograr acuerdos nacionales para revertir la lamentable tendencia que proyecta desestabilizar socialmente nuestra sociedad.

Por una parte, para algunos el Estado era la fuente de todos los males, por ello, se dio el desmantelamiento de ministerios e instituciones.  No obstante, como lo indica el mismo Banco Mundial y lo corrobora el Estado de la Nación, el Estado es fundamental para promover el desarrollo, dotar de servicios públicos, definir licitaciones por ejemplo de infraestructura bien realizadas, evaluar, supervisar y controlar para velar por el bien común, entro otros.  Hay sin embargos tareas urgentes de reforma y optimización de procesos, eliminación de duplicaciones, evaluación de desempeño y mejoramiento de los diversos programas, en especial los sociales.

Por su parte, la iniciativa privada es la base del crecimiento económico, el cual con reglas claras y un marco regulatorio propicio aportan al país en diferentes sectores. En una sociedad como la costarricense no hay contradicción entre Estado e iniciativa privada, por el contrario deben complementarse.

Lo que sí nos ha dejado de forma contundente tres décadas el modelo de crecimiento vigente es un aumento preocupante de la desigualdad social.  El coeficiente de Gini de Costa Rica es 0.54, nos muestra un creciente aumento de la desigualdad en la distribución del ingreso, cerca de países de América Latina (es la región más desigual del mundo)  que han tenido problemas serios de convivencia social.  Por tanto, el país debe definir un norte, ese sin ninguna duda debe ser, la adopción de políticas y estrategias que lleven a una mayor igualdad social.

La desigualdad social está asociada a diversos problemas que no siempre se relacionan en Costa Rica.  Dentro de ellos están: el aumento de la inseguridad y la criminalidad, el bajo porcentaje de jóvenes que concluyen la secundaria, la falta de viabilidad de emprendimientos productivos, la disminución de la demanda de bienes, entre otros efectos.

La hora de la igualdad social es la hoja de ruta que debe seguir el país en sus estrategias de desarrollo futuras.  Las políticas en todos sus sectores y ámbitos deben asumir ese objetivo.  Debe existir vinculación entre los objetivos sociales y económicos.  La competitividad, el desarrollo humano y el desarrollo sostenible dependen de la construcción de una sociedad equitativa.  Para todos, la agenda de la igualdad distributiva es el mejor camino.

viernes, 7 de octubre de 2011

Tributos, equidad distribuitiva y desarrollo

Tributos, equidad distribuitiva y desarrollo

Dr. Roberto Jiménez Gómez, economista, robertojg@racsa.co.cr

Hay dos formas cómo los países y diferentes posiciones ideológicas han visto la política hacendaria.  Para unos es un lastre el gasto público y el pago de impuestos.  Para otros ha sido un medio para buscar la equidad y el desarrollo.  En los países que han seguido el segundo camino se encuentran los países del norte de Europa (quienes tienen los mayores índices de desarrollo humano), en donde los ciudadanos y las empresas tienen una alta carga tributaria, pero en general lo hacen con gusto, pues han visto que esas erogaciones son una inversión para el bienestar de la colectividad, para crear un espacio común con condiciones para tener una buena vida individual y en sociedad.

Un aspecto que ha afectado a algunos países desarrollados ha sido la competencia que algunos países emergentes han creado para atraer las inversiones y producir bienes y servicios.  Esto es lo que Manuel Castells ha llamado competencia hacia abajo, es decir los procesos mediante los cuales las grandes empresas internacionales escogen dónde invierten dependiendo de las condiciones de preferencias fiscales, venta de energía barata, flexibilidad laboral, legislación ambiental suave, entre otros.  Los países por tanto se han visto obligados a competir entre sí dando cada vez más, para poder tener “el privilegio de que se establezcan dichas compañías”.

Los procesos de competencia hacia abajo han puesto en peligro el Estado de bienestar que muchos países europeos han creado por décadas y que son los responsables del alto índice de desarrollo humano.  Los favorecidos de esta competencia por ver quién da más beneficios, han sido las grandes empresas transnacionales y los países que tienen grados y aspiraciones de desarrollo menores, que los países en donde comúnmente se establecían estas empresas mundiales.  Hay algunos casos de países en donde con políticas públicas proactivas, con visión de largo plazo y teniendo en cuenta el interés de los países, han logrado obtener beneficios y lograr mayor desarrollo.

En la actualidad un aspecto de discusión en el marco de la reforma fiscal, dado el posible acuerdo del PLN y PAC  ha sido la propuesta de cobrar impuestos a las empresas ubicadas en las zonas francas.  Según lo indica el mismo ministro de Hacienda, los efectos de estos impuestos son poco relevantes para la actividad de zonas francas.  No obstante, algunos funcionarios y representantes de promotoras de la inversión extranjera en el país, muestran una férrea oposición.

Del caso irlandés que algunos ponían como ejemplo a seguir en el ámbito internacional, se extraen dos conclusiones.  El exceso de estímulos fiscales puede afectar la estabilidad económica y el crédito sin condiciones de regulación y precaución suficientes, pueden destruir lo que en décadas se ha construido.

En el caso de Costa Rica el mejor medio para mostrar a los potenciales inversionistas, las bondades de nuestro  país, no pasa únicamente por exoneraciones fiscales o por tener mano de obra barata.  La inversión extranjera debe cumplir una serie de requisitos para que sea agente promotor del desarrollo y no únicamente del crecimiento, algo que es sustancialmente distinto.  

Algunos instrumentos y visiones objetivo que debe buscar el país para competir en el entorno internacional están los siguientes:

a.      a. Estabilidad macroeconómica, equilibrios básicos que no generen sorpresas a los inversionistas, ante todo por la incertidumbre en la economía internacional, el riesgo país por estos aspectos de manejo económico, deben ser los menores posibles.  En ese sentido la fuente potencial de desequilibrios esta en el déficit fiscal, atacar este problema es una de las mejores formas de promover la inversión en Costa Rica.

b.      b. Un país con visión de futuro compartida, que aspira a un mejor destino, que construye infraestructura, mejora permanentemente la educación de su población, tiene un alto índice de desarrollo humano, mejora los indicadores de salud, ambientales y sociales, tiene mayores medios para competir 

c.     c. Se tiene y amplia una clase social de ingresos medios, que permite fortalecer un sistema democrático inclusivo y participativo, y un sistema económico con un mercado interno y externo dinámico. 

d.      d. Se tienen requisitos y procesos para el desarrollo de actividades empresariales claras, se pueden lograr con agilidad y de forma transparente.

e.        e. Existe un desarrollo de proveedores de alta calidad, basados en micro, pequeñas y medianas empresas que son una fuente de ventaja competitiva de las nuevas empresas internacionales que inviertan en el país y el país aumenta el valor agregado de su producción.  Esto debido a que el país fortalece, mejora y estimula el alto desempeño de estas organizaciones por medio de planes de corto y mediano plazo como parte de sus políticas públicas proactivas.

Para poder tener esos elementos como fuente de ventaja competitiva, se requiere de un Estado eficiente, eficaz y con recursos para llevar a cabo acciones para lograr esas ventajas.  Para ello se debe tener un plan de acción para mejorar la eficiencia del gasto, mediante evaluación tripartita (Estado, empresarios, sectores sociales) que permita lograr hacer más con lo mismo.  En esos aspectos todos estamos de acuerdo.

Pero igualmente se requieren recursos, un país no puede aspirar a tener infraestructura, servicios básicos de calidad, seguridad y alta capacidad de gestión pública para promover el desarrollado con cargas tributarias de menos de 14%, cerca de 18% si incluyen la seguridad social.  Para contar con infraestructura, educación de primera, alto desarrollo humano debemos tener una mayor carga tributaria.  Pero además es fundamental que el que más tiene pague más, la progresividad del gasto es un objetivo hacendario para darle sostenibilidad a la hacienda pública, pero además un requisito ético de la sociedad costarricense.

La mayor característica del crecimiento económico de Costa Rica de los últimos 25 años ha sido la creciente desigualdad social.  Un plan fiscal puede servir para tener estabilidad macroeconómica, mejorar la equidad y crear condiciones para sustentar una competitividad sistémica, basada en los factores sustanciales que hacen que un país a mediano plazo pueda ascender en las escaleras del desarrollo.  Al contrario pensar en miedos de que si no damos erogaciones de impuestos a las zonas francas se irán, es perpetuar el subdesarrollo y la inequidad, seamos competitivos con base en factores que nos llevan al desarrollo, no en paliativos que nos profundizan en el subdesarrollo.

viernes, 16 de septiembre de 2011

Competitividad o desarrollo caminos comunes y diferencias (parte 1)


Competitividad o desarrollo caminos comunes y diferencias (parte 1)

Dr. Roberto Jiménez Gómez, economista, robertojg@racsa.co.cr

El reciente ranking elaborado por el Foro Económico Mundial, es un buen insumo para debatir si nuestros objetivos futuros estarán concentrados en vernos mejor en esa lista de países o bien hay que tener otros elementos que quizás unidos con los mencionados, puedan ser los aspectos que den la orientación para promover un desarrollo costarricense, según nuestras fortalezas, nuestros valores históricos y el sentido de equidad y sostenibilidad, por los cuales los costarricenses han abogado a través de décadas.

En el ámbito de América Latina, Chile lidera el primer lugar (31 en el mundo), seguido de Panamá (que paso de 53 a 49), Brasil en tercero (53, en el mundo gano 5 lugares), México en cuarto (58 en el mundo, gano 8 escaños) y en quinto lugar en Latinoamérica Costa Rica, quien paso del puesto 56 al 61 en el ámbito mundial.

Dentro de los criterios que se toman en cuenta para este índice están: infraestructura, instituciones, estabilidad macroeconómica, salud, educación, expectativas de la población, competencia de mercados, eficiencia de las relaciones laborales, acceso a tecnología.
El índice de competitividad es un instrumento que sirve para valorar la posición relativa en competitividad de los países.  Tiene la desventaja que como todo índice sus criterios están sesgados hacia elementos que no necesariamente todos pueden estar de acuerdo, en este caso un sesgo hacia facilitar negocios, lo cual, no siempre es complementario con los ideales de desarrollo y calidad de vida de las naciones.

No obstante, hay elementos que brinda, que permiten llamar la atención sobre las áreas de mejora, en donde enfatizar en políticas públicas de desarrollo.  En el caso de Costa Rica, la necesidad imperiosa de mejor infraestructura, la relevancia de la seguridad ciudadana, la lucha por una mejor educación y la estabilidad macroeconómica, son centrales.

Una primera consideración de lo que es y lo que implica el índice de competitividad, es que sí hay que mejorar, ser más efectivos y usar mejor los recursos.  Los defectos en la educación y la burocracia, son defectos operativos.  Los retos en seguridad ciudadana son complejos, tienen que ver con exclusión o falta de integración socioeconómica, un entorno social e internacional que favorece hacer dinero de forma fácil y la necesidad de mejora en los programas de seguridad nacional.  

De igual forma este índice muestra ciertas inconsistencias o sesgos.  Por ejemplo, pese al relevante crecimiento de Singapur, su posición dentro el índice de competitividad (segundo) no es coherente con el bienestar y desarrollo humano de países como los de Europa del Norte.  Así mismo, el desempeño de Panamá y Chile, puestos como ejemplo por algunos en la competitividad, muestra caminos que no son necesariamente los mejores como en el fortalecimiento democrático en Panamá, la educación en Chile y en ambos la sobre posición abrupta del crecimiento económico sobre la sostenibilidad ambiental. 

Los aspectos positivos que el índice de competitividad presentan para Costa Rica están ligados a los grandes valores que el modelo costarricense desarrolló en la segunda parte del siglo XX.  La educación, tener mano de obra calificada, la integración de la ciencia y la tecnología, la institucionalidad democrática, la paz social.  Es deber revalorar e impulsar nuevas formas de desarrollo para mejorar nuestra posición, basados en la calidad del ser humano y no devaluando valores como los derechos laborales, la democracia y la solidaridad.